Cuando tenés una mala cita II

Diego Barracuda (host): Para los que no saben, la semana pasada no hubo episodio porque, primero, estuve muy ocupado, pero también porque al editar el episodio, me di cuenta que… que le faltaba carnita. Eeeen esa búsqueda de más historias, una chica que además es un viejo crush ahí de… de internet. Quiero decir el crush es viejo, no ella. Ella no es vieja. De hecho, no sé cuántos años tiene. En realidad, no la conozco es solo un crush de internet. Me estoy confesando y todo (Risa nerviosa), pero ¿Qué más da? Es un efecto que tiene este micrófono que tengo aquí en frente ¡En fin! En esa búsqueda de más carnita para el episodio, este viejo crush me iba a mandar una historia. Pero al final, me dejó guindando. Como los crushes (Risa con resignación) en la vida. Sin embargo, me mandó…ehhh… ella en todo este proceso, me mandó una primera prueba y bajo esa prueba que me mandó, un audio, me monté para contarles la historia. Porque la verdad es que sí está muy buena la historia. Ha sido muy impactante, o sea cuando me lo contó y no, no lo podía creer

También, para meterle más carnita al episodio, les pregunté por medio de Instagram historias cortas de citas arruinadas. Así que más adelante se las voy a leer también. Además ¿Ustedes sabían que este podcast nació luego de una mala cita que tuve? La conté alguna vez en Épico podcast y tal vez como en un par de charlas que di. Pero bueno, nunca la he grabado en versión No Sos Especial, como suelen ser las demás historias. Así que, decidí que esa historia también la voy a contar en este episodio.

Finalmente, les pregunté en Instagram también… Que por cierto, sígannos en Instagram. Probablemente es la red social en donde más nos movemos… Les pregunté ahí cómo arruinar una cita en una frase de cuatro palabras y me mandaron un montón de frases súper buenas y con eso es que vamos a empezar. Pero primero, yo soy Diego Barracuda y esto es: No Sos Especial.

(Música de intro).

Diego Barracuda (host): Hay tantas maneras de arruinar una cita. (Música de fondo de torpeza) Es que se pueden dar o pueden pasar muchas cosas. Desde gustos personales que chocan -normal-, personalidades que chocan, comportamientos que chocan o comentarios que uno simplemente no puede creer que acaba de escuchar.

Por ejemplo, voy a empezar con el tema más simple: Con gustos personales. A veces hay gente que hace un comentario de su forma de ser que simplemente no va con vos y hasta ahí, se arruinó la cita. Lo peor es cuando el comentario sale al puro principio de la cita porque desde ahí ya sabés que, no tenés ni cinco minutos de haber llegado y ya sabés que esta vara no va para ningún lado. A ver, un ejemplo de los que me enviaron que de fijo muchos de ustedes brincarían si se los dicen: Odio-a-las-mascotas. Ya me los imagino en este momento, súper rojos y con la vena aquí, en la frente súper roja a punto de reventar diciendo: ¡¿Cómo es posible que odie a las mascotas?! Pero bueno, hay gente que no le gustan las mascotas y es entendible, a como es entendible que a vos sí.

Por cierto, cada vez que escuchen eso (Sonido de campanita), es el contador de palabras porque bueno, así era la dinámica: Arruinar una cita en cuatro palabras.

Más frases que arruinan una cita y que es PURA forma de ser: Nuestros signos… (Lo interrumpe sonido de campanita) Ay, pero mae, esos son cinco. No debí haber aceptado esta frase. Bueno, digamos: Nuestros (Sonido de campanita) signos (Campanita) no son (Campanita) compatibles (Campanita).

(Risa tímida) Yo sé que mucha gente se guía del zodiaco para elegir cosas en su vida y esto puede ser algo determinante. A mí por ejemplo, ese tema me da igual, pero sería muy triste que alguien que me gusta mucho me rechace por (Risa), por el zodiaco. A menos que sea un Caballero del Zodiaco (Sonido de batería por chiste malo). (Risa) Ahí todo bien.

Esta sí asustaría a muchos: Quiero (Sonido de campanita) tener (campanita) hijos (campanita) ¿Usted? (Campanita). (Risa) Ojo, dije asustaría porque hablar de esto desde el principio más bien podría hacer que una persona pueda descartar no seguir viéndose con alguien, verdad. Ahí todo bien.
Esta otra frase a mí sí que me da demasiada pereza. Y creo que a muchos de ustedes también: Yo (Sonido de campanita), yo (campanita), yo (campanita), yo (campanita). (Risa suave) Pero, pero no me malentiendan, a mí me encanta la gente que habla de sí misma y de sus proyectos y de lo que ama con pasión. Pero yo sé que este yo, yo, yo, yo es cuando alguien solo quiere como impresionar y a veces ni te deja hablar mucho, digamos.
O también está otro tipo de situaciones que es cuando la gente entra en confianza, la otra persona entra en confianza demasiado rápido y te habla como si te conociera de rato. Como esta frase que me mandó Nina… Por cierto, ahorita menciono a todos los que me mandaron mensaje by the way, o sea los voy a mencionar a todos… Gente que entra en confianza y te dice: ¿En serio? Qué odiosa. Y uno como: “Mae, ¿Cómo se atreve? (Risa suave) ¿Por qué me dice así?” Por ejemplo, yo odio que me digan: ¡Qué idiota! Aunque sea en tono cariñoso, que mucha gente dice idiota como en un tono cariñoso.

O está también la persona muy confianzudita que llega a la cita y no han pasado ni cinco minutos y tira: Vamos (Sonido de campanita) a (Campanita) un (Campanita) motel (Campanita). Que de fijo a ustedes, a muchos de ustedes les ha pasado.

Luego, están las frases polémicas que podrían arruinar la cita llevándola a un tema que daría, di mucha pereza tirar en una cita, como: ¿Por (Sonido de campanita) quién (Campanita) votaste (Campanita) vos (Campanita)? O peor aún: Yo (Sonido de campanita) voté (Campanita) por (Campanita) Fabricio (Campanita).

Y bueno, también llegaron una buena cantidad de frases machistas de mierda por las que las chicas, lamentablemente han tenido que pasar. Como las que ya les compartí en Instagram, de hecho compartí algunas, entre ellas: Ni (Sonido de campanita) machista (Campanita) ni (Campanita) feminista (Campanita) o No (Sonido de campanita) soy (Campanita) machista (Campanita), pero (Campanita). Otra peor aún es: Yo (Sonido de campanita) no (Campanita) uso (Campanita) condón (Campanita), Sin (Sonido de campanita) depilar (Campanita) no (Campanita) puedo (Campanita) o esta también, creo que se las compartí también y que la hicieron en inglés para que calzara: I (Sonido de campanita) don’t (Campanita) eat (Campanita) pussy (Campanita). (Risa). Cabrones, no sean egoístas.

También, están las frases que no te esperás y que solo pensás: “¡¿Qué putas?!”. Como (Risa nerviosa): Tengo (Sonido de campanita) dos (Campanita) pensiones (Campanita) alimenticias (Campanita). (Risa).
O frases que son súper crueles. Como que llegués a la cita y lo primero que te digan es: Mmm no (Sonido de campanita) sos (Campanita) mi (Campanita) tipo (Campanita) (Risa nerviosa) Mae, qué agüevado. O esta que me mendaron, mae que está toda twisted: Tu (Sonido de campanita) papá (Campanita) besa (Campanita) mejor (Campanita). (Risa).
Hablando de papás, que digan: Papi (Sonido de campanita) te (Campanita) puede (Campanita) dejar (Campanita). O sea, qué incómodo conocer a los papás en una primera cita. De hecho, me ha pasado por casualidad de la vida, super incómodo.

Pero bueno, ya para cerrar esta parte, lo que sí hay como un consenso entre la mayoría de personas que nos enviaron mensajes y que… definitivamente es lo peor que puedes hacer en una cita, y esto va casi que como un consejo para todos ustedes. Lo peor que pueden hacer en una cita o si ya están saliendo con alguien es pasar mencionando al ex o la ex. Maes, es sentido común.

Esas son frases que me mandaron: Es (Sonido de campanita)que (Campanita) mi (Campanita) ex (Campanita), Eso (Sonido de campanita) hacía (Campanita) mi (Campanita) ex (Campanita) o peor aún, ya para terminar de volarla: Extraño (Sonido de campanita) a (Campanita) mi (Campanita) ex (Campanita).

(Música tecno suave).


Vamos con la primera historia que además está dividida en dos partes: la primera es de la mala cita y la segunda, es una historia consecuencia de la primera que si la quieren escuchar va a estar al puro final de este episodio. O sea, al puro final después de la canción de cierre, por si la quieren escuchar. Vamos con la historia:

Verónica: Hola, mi nombre es Verónica y les voy a contar la historia de… (Risa con pena) la peor cita de mi vida, creo.

(Música tropical).

Eeehh bueno, esto empieza como en el 2002. Estudiaba en la Universidad Nacional y estudiaba informática. Casualmente eehhh…(Risa con pena) no tenía computadora en ese entonces y la universidad brindaba, después de las nueve de la noche, un horario para que los estudiantes que no teníamos, pues equipo tecnológico, pues las pudiéramos usar para hacer las tareas (Sonido de teclado en el fondo).
En ese tiempo, pues la aplicación que se utilizaba para chatear era messenger. (Sonido de mensaje en messenger). Pues yo, resulta que decido meterme a… a chatear. Antes uno hacía muchos amigos (Risa suave) de esa manera, verdad.
Entonces, resulta que yo estoy en el laboratorio. Estoy chateando, no sé qué. Y en eso, me entra un mensajito. Eeeh… y ya empieza como: Hola ¿Cómo estás? (Sonido de mensaje en messenger) Eeeh… A que no sabés quién soy. Y yo: “Bueno ¿Quién es?” y no sé qué. Y yo empiezo a ver el asunto como, como el asunto como… como que me empiezan a decir: Qué lindo se te ve el short y no sé qué, no sé cuánto. Y yo empiezo a ver a los lados y digo yo: “Ah sí. Es alguien que está acá”. Pero todo el mundo estaba en, pues en lo que estaba en las computadoras y, pues yo sigo indagando a ver qué era lo que estaba pasando, quién era. Y resulta que… me estaba viendo un muchacho de la carrera de inglés que era en ese momento el más cotizado (Música romántica de fondo) casi que en la universidad (Risa nerviosa). Por su puesto, yo no lo podía creer. Ehhh… El mae me volvió a ver, me guiñó un ojo con unos ojazos verdes que tenía. El mae era alto, moreno, de pelo colocho DIVINO. Casi me muero, no lo podía creer. Entonces ya él me empieza a decir que hace mucho tiempo que me viene viendo en la U, que hace mucho tiempo pregunta por mí, que casualmente tenía compañeros de carrera en Residencia y que le vivía preguntando de mí y no sé qué. Bueno (Traga grueso), así seguimos chateando por un rato. Resulta que -ya entrada la conversación-, pues me pregunta que si me puede acompañar de vuelta a Residencia. Yo le digo que OBVIO sí y nos vamos caminando. Residencia estaba como a un kilómetro de… de la U, un poco menos. Resulta que antes de llegar a residencia, pues decidimos sentarnos a hablar entonces él me dice: Mirá es que diay, hablemos un rato, me interesa conocerte. No sé qué. Y el asunto se empieza a poner interesante. Decidimos sentarnos así, como en la cera de la calle. Teníamos como unos cinco minutos de estar conversando, él eehh… muy interesado se acerca a mí y yo como: “¡Uy sí! Me va dar un beso, me va a dar un beso. No lo puedo creer” Y en lo que él hace a darme el beso como que me empuja y yo me corro un poquito.
Cuando el asunto se estaba poniendo bonito, yo empiezo a sentir algo extraño en las nalgas (Risa).
(Música tecno).

Y entonces inmediatamente yo me tiro a la calle y empiezo a pegar brincos como una loca. Y yo: “¡Ah! ¡Ah! ¡Quítemelos! ¡Quítemelos!” y el mae se queda blanco, se queda estupefacto y dice: “A esta mae se le metió el diablo” verdad. (Risa).

Alguien había estado comiéndose, pues un pollo frito muy… y le resultó muy, diay fácil, tirar los huesos o los restos del pollo al suelo y estaba lleno de hormigas. (Risa).El mae no entendía qué era lo que pasaba y yo le decía: “‘¡Hormigas! ¡Hormigas!” Y yo me sacudía y todo. El mae empezó a reírse y reírse, reírse. El mae lo que hacía era empezar a darme nalgadas y a pegarme y me dio una garroteada (Risa).
(Música tropical).
Ni Christian Grey me hubiera azotado de la manera que el mae me azotó las nalgas. Y diay, yo nada más me fui a acostar con la moral caída.
(Música tropical).
Diego Barracuda (host): Maes estoy súper feliz porque finalmente, la cuenta de Instagram de No Sos Especial -que es @nososespecial- tiene la opción de encuestas y de preguntas, mae. Me costó un montón. O sea, hasta ahora los tengo y ha sido una gran oportunidad para recolectar esas historias que quizá no dan para un espacio completo en el podcast -o sea, como las historias que ustedes suelen escuchar-, pero vale la pena contarlas. La semana pasada les pedí que me dijeran cómo arruinaron una cita y les voy a leer algunas de las que me enviaron.
(Música funk).
Estaba teniendo sexo por primera vez con la persona y terminó en un incendio con velas.
(Música funk).
En una misma cita me caí dos veces de un columpio y quebré un sillón.
(Música funk).
Salía con dos maes al mismo tiempo y en una cita con uno, me encontré al otro.
(Música funk).
El mae se fue con otra en mi cara.
(Música funk).
En la primera cita mencioné algo que solo pude saber porque la había stalkeado antes.
(Música funk).
En mi primera cita dejé las llaves dentro del carro.
(Música funk).
Él me encantaba y siempre que salíamos a comer, vomitaba. Me ponía súper nerviosa.
(Música funk).
Primera cita, fuimos al cine y a penas la vi, le eché la Coca encima de su blusa blanca.
(Música funk).
Estoy tatuada y el mae me dijo: ¿Usted no le tiene temor a Dios? Y yo: “What the fuck?”.
(Música funk).
Mi primera cita de tinder llegó tarde y cuando llegó el mae me dijo: Hola. Sorry. tengo diarrea. (Risa).
(Música funk).

Diego: Muchas gracias a todos los que mandaron historias. Olvidé preguntar si podía decir los nombres. Así que preferí no hacerlo. Pero en todo caso, sino después los comparto en Instagram también.
Como les conté, esta chica que también es mi… di un crush ahí, virtual (Se aclara la garganta) quedó de enviarme la historia completa grabada en un audio de whatsapp, como suele suceder y como es la dinámica normal de este podcast. Pero me mandó solo como una primera prueba y después no me mandó más. Entonces, como la historia es muy buena, ella me la contó por escrito primero, de hecho. Y después le pedí permiso para usar el audio que me mandó, por supuesto. La vamos a contar entre los dos porque quizás esta es la única cosa que vamos a hacer entre los dos (Risa con pena).

(Música country).

La historia de esta chica empieza con una foto. Una foto que su papá -como cualquier papá que ama a sus hijas- subió a facebook y de paso la etiquetó. Hasta ahí todo normal. En esa foto ella tenía 15 años, pero cuando esta historia se desarrolló, tenía 18 ya.

Crush (Contando su historia):En algún momento de mis 18 años, conocí un muchacho del colegio aledaño al que yo estuve.
Diego Barracuda (host): El mae tenía 19 años. Esto es importante tenerlo claro, porque para haber hecho lo que hizo, solo alguien así de chamaco.

Crush (Contando su historia): Nos presentaron e hicimos click.
Diego Barracuda (host): Entonces…
Crush (Contando su historia): Nos dimos los números de teléfono. Hablábamos horas y horas, y las conversaciones fluían solas.
Diego Barracuda (host): Hasta que finalmente quedaron para salir por un helado.
Crush (Contando su historia): La pasamos genial. Después de un tiempo, me fui a vivir a Alajuela y nos hablábamos cada vez menos.
Diego Barracuda (host): Sin embargo, quedaron en verse de nuevo. Pero ella tuvo un inconveniente…
Crush (Contando su historia): Tuve un problema para viajar hasta San José, con lo que se enojó muchísimo y yo en respuesta, me enojé el doble.
Diego Barracuda (host): Y bueno, pasaron unas semanas. Y en una de tantas que ella andaba por San José, el mae le escribió un mensaje.
Crush (Contando su historia): Me escribió que lo sentía, que quería compensar su actitud.
Diego Barracuda (host): Entonces ella aceptó que se volvieran a ver. Y bueno, este mae dijo: “Papi, es hora de darlo todo, entregar la milla extra. Es hora de conquistarla para siempre. esto que tengo preparado la va a volver loca”.
Crush (Contando su historia): Llegó a la calle de mi casa con el ramo de rosas MÁS grande que me han regalado.
Diego Barracuda (host): Bien, hasta ahora todo bien ¿No? A ella le gustan las rosas y le pareció que era un gesto lindísimo. Luego, el mae le dijo que estaba muy ansioso de mostrarle algo más.
Crush (Contando su historia): En ese momento (Suspira)…
Diego Barracuda (host): ¿Escucharon ese suspiro? (Risa suave) Es un suspiro de: “No lo puedo creer” y yo tampoco puedo creerlo. Lo que van a escuchar después les va a volar la cabeza (Risa).
Crush (Contando su historia): Se descubrió el brazo y lo que veo fue MI CARA.
Diego Barracuda (host): ¿Cómo tu cara?
Crush (Contando su historia): Sí, mi cara.
Diego Barracuda (host): Whaaat?
Crush (Contando su historia): El chico del que poco sabía y poco veía se había tatuado MI cara.

(Música country).

Diego Barracuda (host): (Risa) Pero no era cualquier cara ¿Se acuerdan de la foto que les comenté al principio? La que subió su papá de ella cuando tenía 15 años y que compartió en Facebook y que la etiquetó…esa cara.
Crush (Contando su historia): Le devolví las rosas y entré de nuevo en mi casa sin saber qué hacer.
(Música country).
(Música alegre).

Diego Barracuda (host): Como ya saben, en esta temporada cedí los espacios publicitarios -entre comillas- a un grupo de proyectos y emprendimientos. Uno de ellos es Miel Feroz. La primera vez que supe de Miel Feroz fue por su creador, que es Juan José Muñoz de Épico podcast, que es ya todo un pionero de los podcast en Costa Rica. Pero Juan José es mucho más que solo un podcastero: es un súper emprendedor y además un gran guía e impulsor de otros proyectos de emprendimiento. Ahora se mandó con uno nuevo, pero no solo eso. Además, está compartiendo como una serie de blogspot con todo el proceso que ha llevado desde tener la idea, hasta crear la marca y distribuir el producto. Y TODO el proceso lo está compartiendo por medio de blogpost, que les voy a dejar el link en la descripción de este episodio.
¿Qué es Miel Feroz? Es miel picante. Chiva ¿Verdad? Miel de además, de altísima calidad -de Nicoya, Costa Rica- combinada con diferentes especies de chile. Pero como les digo, Juanjo es una persona muy entusiasta, por eso esto o este proyecto es más que solo miel picante. Es más, les describo Miel Feroz desde sus propias palabras: Miel Feroz nació de las ganas de crear un producto con el que pudiera sorprender a la gente, donde pudiera comenzar una conversación y con el cual pudiera llevar un proceso creativo que me llenara. Escogí miel y chile porque me parece que es un complemento perfecto al ser tan inesperado. Es una combinación oximorónica que se presta para sorprender a las personas y conectar con ellas. Además, me ha dado la oportunidad de trabajar con profesionales increíbles para sacar un producto que sabe épico y se ve épico.
Los invito a buscar a Miel Feroz en Facebook y en Instagram, lo buscan como Miel Feroz y de paso eehh… di comprar unas y disfrutarlas y saborearlas.

Para terminar, les conté al inicio que este podcast de alguna forma nació -o terminó de nacer- al final de una mala cita que tuve. Así que por primera vez en este podcast, la voy a contar. Esta es:
(Música funk).
Hace como un par de años, empecé a hablar con una chica que ya medio conocía y me parecía súper buen ride. Medio conocía, de hecho, porque fue novia de un amigo (Toma aire profundo).
(Música misteriosa).
Pero para el momento de esta historia ya habían pasado un par de años de eso. O sea, ya habían terminado hacía como dos años. Nada más nos llevábamos bien y ya.
Un día ella me invita a salir. Vean, yo soy una persona que llaman (Tartamudea) introvertida-extrovertida, no sé… Creo que tiene otro nombre, pero bueno, el punto es este: hay días en los que me siento súper nervioso, me cuesta hablar y hasta que entre en confianza es cuando, cuando ya me suelto, digamos. Hay veces en las que no me cuesta tanto o la conversación se presta para que me sienta a gusto y ya saque digamos que, “mi mejor parte” por decirlo así (Toma aire profundo).
Con ella me pasó como a medias: nos llevábamos bien, hablábamos bastante; pero esto que les digo de mi personalidad a veces me pone en una posición, digamos que “ingenua” en donde no tengo idea de si esta persona quiere algo conmigo o simplemente le caigo bien y ya.
Ustedes dirán: Pero di, es la primera cita verdad. Puede que sea nada más para medir ¿Qué ondas? Bueno, en realidad esta historia sucede en la cuarta cita, no en la primera. La primera y la segunda fue invitación de ella, o sea ella me invitó a mí a salir. La tercera fue mi invitación y la cuarta fue de ella otra vez.
Para la tercera, después de esa cita yo creía que la cosa iba a solo una amistad porque hacíamos click, pero no había ningún tipo de señal como para hacer al… como para algo más como soltar un beso y yo -como les digo- a veces me cuesta un poco como, ser “mandado” por decirlo así o conversar sobre eso. Nada, en la cuarta que fue invitación de ella, fue particularmente en un lugar como fancy romanticón.
(Música romántica y ambiente de restaurante)
Mientras estuvimos en este restaurante, fue quizás el mejor momento de todos. O sea, no reímos, hablamos de cosas un poco más íntimas y todo iba de maravilla. Y ahí yo dije: (Tartamudea) “Hasta me estoy empezando a interesar más”. Y pensé incluso que podía pasar algo. Entonces la mae me dice:
Diego Barracuda (Imitando a su cita):Hey es que… había quedado que en media hora iba a ir a acompañar a una amiga a la Cali.
Diego Barracuda (host): Y yo: “whaaat?”. Bueno, en realidad no le dije: “whaaat?” Sino nada más dije: Ah ok ¿Ya te vas? Y la mae como: No no, o sea di acompañame. Vamos. Y yo al principio era como: “(Suspira) Mae, no sé si quiero ir. Conocer a sus amigos todavía, no sé. Ni siquiera ha pasado nada y mmmmm… mmmm”.
Entonces… me cuenta que la amiga que iba a ir, resulta que yo la conocía, que es amiga mía también. Pero no cualquier amiga, una a la que le había dejado de hablar porque me había hecho pasar una de las peores noches de mi vida saliendo a un bar, en la que terminé a las 5 de la mañana llevando a una desconocida al hospital, intoxicada ¡El día que ella se iba a casar! Yo sé, ahora están más interesados en esa historia (Risa), pero quizás la cuente después. Pero Dieguito, verdad, como es buena gente, le dijo que sí. Y le dije que la iba a acompañar.
Y en ese otro bar, fue totalmente lo contrario a lo que pasó en el restaurante al principio.
(Música rock).
La mesa en la que estábamos nos separaba como por 3 metros, la música estaba súper alta, la birra estaba caliente, la amiga que no quería ni ver estaba ahí y bueno… En ese tipo de circunstancias, la verdad es que a mí me cuesta mucho disimular que la estoy pasando bien. Y la chica se dio cuenta que yo estaba súper malrideado. Entonces me dice: Di, si querés nos vamos. Y ese nos vamos fue, cada quien para su casa. (Risa). No había nada que hacer.
Ya, nos vamos para la acera y yo muy muy picado, me animo a preguntarle, di que cuáles eran sus pretensiones conmigo. (Risa nerviosa). No así, pero bueno, ese es el punto y la mae se chilló. Y no dijo nada. Nada más no me respondió y ahí sí dije: “O sea, ya. Manda huevo, verdad. Esto es solo como amigos.”
(Música romántica de los 80).
Llega primero el Uber de ella. Estábamos como a la orilla de la acera, estábamos como a la orilla de la acera, ella abre la puerta del Uber, nos despedimos en la puerta. Y por fa, imagínense esta escena, pero en cámara lenta; o sea, en velocidad normal duró como segundo y medio, pero imagínenselo en cámara lenta:
(Música de cámara lenta en olimpiadas).
Yo me despido de beso en la mejilla. Pero cuando voy a darlo, veo que ella iba apuntando en dirección a mi boca, o sea a apretar. Y yo: “Oh wow, me quiere dar un beso”. Entonces giro mi cabeza, pongo mi boca de frente. Pero mientras yo pensaba: “Oh wow, me quiere dar un beso en la boca”, ella pensó: “Oh wow, me va a dar un beso en la mejilla”. Entonces me puso la mejilla cuando yo me puse de frente. Entonces yo pensé: “Ok. Va la mejilla de nuevo” y ella: “Ok. Va la boca de nuevo” y al final nos terminamos dando como (Risa) como un beso esquimal de tanto mover la cara de un lado para el otro y a ella le dio tanta vergüenza que nada más se metió al Uber y se fue. Y yo me quedé solo en la acera sintiéndome con un idiota.
(Música funk).
Diego Barracuda (host): Yo desde meses atrás quería hacer un proyecto que representara 100% mi propósito que es generar empatía para que la gente no se sienta sola, como en este tipo de circunstancias y en cualquier tipo de circunstancias, pero no sabía cómo hacerlo. Ese día me sentía como un idiota al que solo a mí le podía pasar eso y nada más quería que alguien que estuviera cerca y que haya visto lo que pasó se acercara y me dijera: Tranquilo, mae a mí me pasó lo mismo la semana pasada. No te preocupés. Ahí fue donde dije… -Ah bueno, obviamente eso no pasó ¿Verdad? Nada más la gente se quedó viendo como (Risa) riéndose-. En fin, ahí fue cuando dije: “Tengo que hacer que la gente comparta ese tipo de historias incómodas y además compartir las mías para que esté disponible para toda la gente a la que le va a pasar esto en algún momento. Porque de fijo, a todos nos ha pasado”. Entonces ahí fue donde pensé: “Esto debe estar en un audio y debe estar accesible en cualquier momento” y así fue como nació No Sos Especial.
(Música funk).

Y bueno, eso fue todo por este episodio. Bueno, casi. Hay un bonus al cierre del audio. Recuerden, después de la canción final va una segunda parte de la historia de Verónica, la del principio.
Y bueno, si tuviste una cita de mierda, ya sea que la otra persona fue la mala cita, pero más importante: si vos fuiste la mala cita. No sos el primero, ni serás el último porque no sos especial.
(Música outro).

Verónica: (Risa) El otro día tenía… Yo estaba en el equipo de volleyball de la U y pues, era titular. Ehhh… cuando yo llegué a Residencia ese día, pues me bañé en calamina. La calamina es un ungüento que cuando te lo ponés (Risa) te deja completamente blanca (Risa). Entonces yo dormí (Risa), parecía (Risa) no sé, como que me había ido a un… estañón de harina, algo así no sé (Risa). Parecía rata de panadería. Pero bueno, para ver si se me bajaba la hinchazón y podía al otro día ir a jugar.
Cuando al otro día amaneció, pues yo tenía que ir a… a dar la cara por el equipo (Risa). El uniforme es de unos shorts, pues bastante cortitos y bueno, yo traté como de ponerme alcohol y todo para que no se me notara.
Cuando estamos en el partido y está en lo más y mejor el partido: defendiendo y saqué…En un momento que a mí me toca defender, pues di yo me arqueo, verdad y hago el… el… me… hago el tiro y en ese momento, entonces obviamente, el short se me subió con el sudor y con la, con la fricción del shortcito. A mí las ronchas se me volvieron a levantar, yo no me había dado cuenta. El entrenador que era, di pues muy amigo, verdad y de confianza (Risa) empieza: ¡Bueno, vamos chicas, vamos! Y en ese momento que a mí se me sube el short y se me nota aquella aberración, verdad, el mae di, pues no tuvo reparo en decir: ¡Verónica! ¿Qué le pasó en las nalgas? (Risa) Y en ese momento, toda la gradería, absolutamente, en la universidad y del equipo contrario me volvieron a ver las nalgas. Eeehh (Risa con pena), fue un momento bastante vergonzoso porque nunca había recibido tanta atención hacia mi trasero, pero no de la manera que hubiese querido (Risa) y para peor desgracia, cuando yo vuelvo a ver la gradería, verdad, la primera persona que veo, adivinen quién era: pues sí, el muchacho de inglés (Risa). Y lo que hacía era que se reía y me hacía así como: ¿Diay, qué vamos a hacer? Con la cabeza así como: Ni modo (Risa). Al día de hoy, pues los amigos de la U y las personas más allegadas… este… siempre la manera de saludarme es: Hola, flaca ¿Cómo siguen las nalguitas? (Risa).

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