Edwin. «La Lucha Libre es real»

Con mucha emoción (porque también soy fan del wrestling) les comparto este relato de Edwin (Tertulias Podcast), sobre las razones por las que la lucha libre es REAL.

Edwin. «La Lucha Libre es real»

Hola, me llamo Edwin y Barry me pidió que les diera 5 pruebas de que la lucha libre es real.

Si, lucha libre. Estamos hablando de lucha libre en No Sos Especial, y aunque sé que es difícil que alguien que no es un fan de este deporte (si, deporte entre comillas, pronto les comento más sobre ese punto), aunque sé que es difícil que alguien que no es un fan de este deporte entienda la realidad de la lucha libre, te pido que me regalés unos cuantos minutos de tu cuarentena para demostrarte con 5 pruebas de que la lucha libre es real.

Más allá de lo que la mayoría de la gente piense, la lucha libre es real. Tan real como el aire que vos y yo estamos respirando en este momento. Las personas que ves en el ring, tras bambalinas, en el público lo son. La gente que está en sus casas, en sus trabajos viéndola semanal u ocasionalmente lo son (y seamos francos, incluso aquellas que ven lucha libre y no lo reconocen en público porque les da pena, porque es su guilty pleasure también lo son).

UNO: PARA HACER LO QUE HACEN TIENEN QUE SER ATLETAS

Puede que no sea un deporte tradicional como los que estamos acostumbrados a seguir pero quienes lo practican son atletas que exponen su físico para el entretenimiento de los demás. Muchos de ellos se preparan durante años para poder no solo dar un buen espectáculo (dicen los que han logrado consolidarse internacionalmente hablan de 10 años de trabajo arduo antes de que los contrate una empresa consolidada como las que hay en Estados Unidos, México o Japón).

La gran mayoría tiene conocimientos en otros deportes de contacto (boxeo, lucha grecorromana, artes marciales mixtas) o ha tenido experiencia en otras disciplinas de alto rendimiento (atletismo, baloncesto, fútbol americano, entre muchos otros).

Puede que el show se vea falso pero las y los luchadores que arriesgan el físico en el ring no lo es. ¡Para nada!

DOS: LA HISTORIA ES FICCIÓN, PERO LAS CONSECUENCIAS SON REALES

Que el resultado de las luchas esté predeterminado no le quita que haya un cierto grado de incertidumbre de cómo va a terminar todo al final. Y no me refiero al final de la lucha, sino al final de la carrera de los luchadores.

Las lesiones son un peligro real y aunque muchos de los luchadores entrenan años para poder luchar de una manera segura tanto para sí mismos como para sus oponentes, lesiones en cuellos, espaldas, extremidades y también en la cabeza han terminado de manera trágica la carrera de muchos luchadores, tanto de hombres como mujeres. Aunque no me lo creás han habido muertes dentro de un ring, en medio de un show, en un lugar lleno de fans que, con horror, constatan con sus propios ojos que todos, inclusos sus héroes en el ring, también… son mortales.

TRES: LA LUCHA ENTRE EL BIEN Y EL MAL

Todos nos hemos identificado con la eterna lucha entre el bien y el mal. Y más o menos hemos tratado de ponernos en los zapatos de aquellas heroínas y héroes que, contra todo pronóstico, logran salir victoriosos contra sus enemigos más acérrimos.

La lucha libre es eso, en su esencia más básica el bueno (el técnico como le dicen en México o el babyface en el wrestling) lucha de manera justa y valiente contra el malo (el rudo, el heel). Y aunque hay ocasiones en que los personajes cambian y sus roles se invierten, ¿no nos pasa también a nosotros lo mismo en nuestras vidas, en nuestros trabajos, con nuestras familias y amigos?

Lo que vemos en las pantallas es simplemente un reflejo de lo que pasa fuera de ellas.

La lucha libre es storytelling, los luchadores cuentan historias con sus palabras, con sus gestos, con su cuerpo y el de los oponentes. Cuentan sus penurias para llegar a la cima, cuentan sus frustraciones cuando caen de ella o el camino lleno de obstáculos.

CUATRO: UN SHOW QUE NO LE ENVIDIA NADA A OTROS TIPOS DE ENTRETENIMIENTO

Sin importar el tamaño del lugar, la cantidad de fans o incluso el nivel de calidad de la lucha que estemos viendo, experimentar una velada de lucha libre es una experiencia que por sí misma debe vivirse al menos una vez en la vida.

Sé que no todos tienen el privilegio de viajar fuera del país para ver una producción del calibre de un WrestleMania en Estados Unidos, o una velada en la Monumental Arena México, en la ciudad de México, o el shows de shows en el Tokio Dome en Japón, pero experimentar en carne propia lo que pasa en un evento así es algo que rivaliza sin ningún problema a cualquier consulta, obra de teatro o película que hayan visto. Ese sentido de comunidad que invade tanto a fans como a los que no lo son es único, casi religioso si me lo permiten.

CINCO: LOS FANS SON LOS QUE LO HACEN REAL

Desde mi experiencia de años y años siguiendo la lucha libre, he tenido la fortuna de conocer a muchas personas, a fans de hueso colorado y otros que son casuales, con los que he podido compartir esta afición como si fuéramos compas de años. He recordado al lado de amigos y desconocidos sobre aquella lucha o aquel luchador o luchadora que nos hizo emocionarnos.

Ese sentido de pertenencia, de compartir lo que nos gusta, es lo que vuelve real, lo que lo vuelve significativo. Solos somos algo, unidos somos más. El Tuanis Club, el grupo de amigos con el que comparto esta afición, es la prueba de ello.

A final de cuentas, puede que aún después de escucharme creás que la lucha libre sigue siendo una telenovela donde los protagonistas se golpean el uno al otro, que es falso. Que no es real. Pero para nosotros los fans, lo es. Y si también lo creés…

GIMME A HELL YEAH!

Hola, soy Edwin, me gusta la lucha libre, y no soy especial

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