Cuando tenés un mal polvo

Ok. Este es el episodio más pasado de todos los que hemos hecho. Contenido explícito como siempre, pero ya casi porno. Pero del malo. 3 historias de malos polvos, incluida una de Alex :_)

Transcripción completa:

Historia 1. 

Nos conocimos en noveno grado del colegio, y después de 6 años decidimos terminar. 

Cuando usted está en una relación, está acostumbrada a coger. Luego vienen tiempos de crisis, de vacas flacas. 

Antes de terminar, habíamos llegado a un acuerdo de que, si alguno de los tenía ganas y no tenía a nadie más con quien coger, nos íbamos a volver a contactar.

La cuestión es que, estaba demasiado cachonda llevaba 8 meses sin coger, y después de ahí, decidí mandarle un mensaje. Le puse que para ver cómo estaba, empezamos a hablar, nos tomamos un café, y después de tomarnos el café le tiré el cuento, le dije como: “Hey, te acordás cuando la vez pasada habíamos hablado que si alguno de los dos no tenía con quien coger, que si íbamos a, o sea, que si íbamos a buscarnos el uno al otro”, y me dijo como que sí, entonces le pregunte que cuanto tenía él sin tener relaciones, me dijo que parecido a mí, y entonces le dije deberíamos como tomar en serio ese acuerdo y como ya nos conocemos el uno al otro, aprovechar. 

Quedamos un día, pase por él, y en el carro íbamos vacilando íbamos, iba tocando, íbamos poniendo ya canciones más o menos, y nos íbamos medio toqueteando, entonces la cosa es que yo en mi cabeza pensé, yo di si ya me conoce, voy a tener otra vez un buen polvo, y todo bien, o sea voy a salir contenta de acá, sin ningún sentimiento de por medio ni nada por el estilo porque ya lo habíamos hablado, ninguno de los quería volver. 

Entonces entramos, estuvimos más o menos buscando como moteles, decidimos ir a los famosos de desamparados, a la habitación barata, a esas de que parece que cuando vos entras hay demasiados virus por todo lado, y parece una escena porno que, de esas que parecen que te van a matar. 

Y ya, empezamos a, empezamos como ustedes saben en el juego previo, midiendo aceite, que besitos por aquí, que besitos por allá, y cuando me di cuenta, ya estamos a punto de coger, pusimos música, ambientamos, y ya empezó como el acto, en ese momento, el ya sabía, ya me conocía de bastante tiempo, de 6 años, y él sabía la posición exacta en que me gustaba. Nos cambiamos a esa posición, pero no se porqué me sentí como incomoda, entonces en el momento en el que me sentí incómoda me quite, cuando me quite vi lo más terrible que yo creo que una mujer puede ver en la vida, y en este mundo volví a ver hacia a uno de los espejos y en ese momento lo vi cogiéndose a una almohada, el mae literalmente se vino en el aire, en ese momento el mae no sabía en qué meterse, ni en qué lado meterse, y me sentí tan indignada que agarré mis cosas, le dije que nada pasaba, le deje la mitad de la plata del motel, agarré las llaves de mi carro y me fui. 

Historia 2.

¿Alguna vez se han ido a meter con alguien simplemente porque vienen saliendo de una relación y creen que eso los va a hacer sentir mejor?

Yo no puedo decir que estuviera en depresión extrema o algo así pero, obviamente el primer mes es como el más duro. En el que tal vez uno solo piensa en las cosas bonitas y como extraña a esa persona y hay que empezar a perder la costumbre de estar con esa persona. Y bueno, en ese proceso de ese mes, resulta que me empieza a hablar por Instagram un mae fisicoculturista que realmente es lo que uno diría “un rico”.

Empezamos a hablar porque él vio unas fotos mías, y entonces le gustaron y empezamos a hablar. 

Resulta que el mae, pues vivía bastante lejos de donde vivo yo, y di simplemente me dice un día como: – “Hey, no querés venir a entrenar aquí conmigo?”, Pues di esta bien, el problema es que vivimos muy largo, el me dijo: – “tranquila, yo vivo solo, te podrías venir a quedar a dormir aquí, yo te doy posada, y blah blah…” 

La cosa es que yo lo pensé como por unas 2 semanas porque la verdad yo no soy del tipo de persona que, pues que se va acostar con alguien así, sin conocerlo del todo, ni siquiera una salida ni nada antes y no estoy acostumbrada a hacerlo, pero repito el mae era tan guapo que yo dije: – “Okay, como voy a dejar de pasar esa oportunidad, en serio es un mae de película” y termine yendo. 

La cosa es que bueno, llegue hasta el lugar, ese día nos vimos en el gimnasio, y al principio todo muy bien. El mae súper guapo como se veía en fotos, súper alto, súper… no sé, era un mae de verdad fuera de mi liga diría yo. Y el mae me entrenó y súper bien, súper buena gente. Después de eso, terminamos verdad, y nos subimos al carro de él, inmediatamente nos subimos, el mae me dio un beso, y yo bueno okay, todo va bien, y teníamos que manejar como una media hora hasta la casa de él. Esa media hora fue súper raro, porque o sea, yo no lo conocía, lo acabo de conocer hace una hora, y el mae como si fuéramos novios, me dice: -“ay venga recuéstese aquí”, y me llevaba recostada al brazo durante todo el viaje, y me llevaba de la mano mientras manejaba, y yo: o sea que es esta estupidez porque no nos conocemos y él quiere como fingir que llevamos una relación de 10 años, y que qué lindo y qué romántico, no sé fue muy extraño. 

Y bueno pasamos a un supermercado recuerdo, a comprar comida, porque ya era tarde y teníamos hambre, íbamos como a cocinar unos pancakes o algo así, porque él no puede comer cualquier cosa, y la verdad era súper raro porque o sea al frente mío, nos bajamos de la mano, y pasaban las muchachas y al frente mío me decían que muchacho más guapo, que muchacho más guapo, o sea imagínense lo incómodo que es andar con una persona así, no se fue súper random ese momento, y en el supermercado el mae me abrazaba como si fuéramos novios, no sé fue súper raro, pero bueno. 

La cosa es que llegamos a la casa y pues di todo bien, el mae me dijo: -“te querés ir a bañar?” Y yo okay, me dijo: -“voy a ir a cocinar” y yo: está bien, el mae no tenía un apartamento tan feo pero digamos que ni siquiera tenía cama, lo que tenía era un colchón inflable, y yo bueno okay no hay problema, me bañe, el mae me hizo comida, comimos ahí, puso una película y okay, todo bien, después me dijo: -“bueno voy a ir a bañarme yo” y yo: okay.

Estoy yo ahí en la cama verdad, nada más viendo la película, cuando el mae entra del baño, y simplemente apaga todas las luces, apaga el tele, y yo: ¿qué es esto? Que extraño, porque di, es un mae que ama su cuerpo, yo hubiera pensado que quería full luz o no sé. Pero bueno apagó todo y literalmente procedió al acto sexual, en serio literalmente, o sea empezó la penetración y, uy no, cómo explicar esto, fue demasiado salvaje, el mae era demasiado fuerte, y demasiado intenso, y bueno para no llevar mucho roce a la historia, se puso tan salvaje que yo termine con un desgarro en la zona perineal, que es como la zona que se encuentra donde sale la caquita y la entrada a la vagina, y bueno en ese momento imagínense el dolor, a mi me dolió, pero no, jamás había pensado que era un desgarro. 

La cosa es que, bueno me fui al baño ya después de eso, y el mae después de eso lo volvió a intentar hacer, pero obviamente yo estaba con mucho dolor. Y lo  más incómodo de todo era que yo no lo conocía y tenía que quedarme a dormir ahí porque era súper tarde, no me podía devolver a mi casa, di el mae pues se durmió, no pude dormir nada, para empezar me abrazó toda la noche,  y yo eso no lo soporto y el mae al ser musculoso, le pesaba demasiado el brazo, entonces literalmente me ahorcaba a mi, me quitaba el aire donde me abrazaba, y roncaba demasiado, y bueno fue una noche, yo no pude dormir absolutamente nada. 

Y a la mañana siguiente lo volvió a intentar hacer, era, el mae en serio era rarísimo, o sea yo no sé por qué accedí a volverlo hacer y era, no sé, tenía eyaculaciones precoces, y bueno, por dicha se acabó rápido, me fue a dejar a la parada del bus y me devolví a mi casa. 

Pero después de eso todo se complico, o sea, yo efectivamente seguía con mucho dolor, tuve que terminar en el hospital, ya me dijeron que era un desgarro perineal, me tuvieron que poner inyecciones, y pues resulta que eso se infectó porque es una zona muy expuesta, y entonces creían que era que me habían transmitido gonorrea, y me pusieron la inyección contra la gonorrea, que por cierto es demasiado dolorosa, y pues bueno fue un drama en el hospital, me hicieron cultivos, me mandaron exámenes de sangre, de orina, de heces, de todas las ETS que se imaginen, me duro el brazo moreteado como por dos semanas, porque literal me sacaron unos ocho tubos de sangre, para descartar si era alguna enfermedad de transmisión sexual, pero bueno si tuve demasiadas complicaciones. 

Después de eso en la salud, dure mucho tiempo recuperándome.

¿Qué tanto vale la pena cuando uno está despechado, ir a meterse con alguien con quien uno no está seguro de hacerlo? Porque al final de cuentas hay muchos tipos de gente loca, no sé en el acto sexual que se pueden poner a hacer varas muy locas, y si uno no conoce a esa persona, pues es muy difícil saber cómo va a terminar.

Historia 3. 

Resulta que yo tenía una amiga, habíamos quedado en tener unos encuentros sexuales y el primero fue bastante malo, y tiempo después, meses después, supongo que cuando ya nos recuperamos del primero, decidimos tener otra vez un encuentro. 

La llevé a mi departamento y tiré un colchón al suelo, para no hacer ruido, puse también el televisor y sintonicé así, como el primer canal que saliera, y lo puse así a buen volumen porque yo sabía que esa muchacha no era muy silenciosa. La cuestión es que ella estaba viendo, vimos, digamos estaba sintonizando el televisor, como un reguetón una vara así, la cuestión es que en el video salían así primeros de planos traserotes y varas así, era como típico video de reguetón, y a la muchacha se le ocurre decir: “Ay mae, yo nunca lo he hecho por detrás, ¿Cómo será esa vara, por qué no lo hacemos por detrás?” Y yo okay nunca había tenido que esforzarme tan poco por hacerlo por ahí, verdad, y este, bueno okay, digo yo, bueno pero no tenemos lubricante, ¿Qué hacemos?, y entonces, este, ella dice: “Ah, yo ando una crema ahí en el bolso” y saca una crema de rosas, una vara así, con un olor súper potente, pongo abundante crema verdad, y comenzamos a hacer el intento, y yo no me esperaba tal reacción, y la muchacha aparentemente le gusto demasiado y pegaba unos gritos exagerados, y decía unas cosas súper estimulantes y diay, eso hizo que yo no, pudiera con tanto, y o sea, fue rapidísimo. 

Di quedé mal, la vergüenza, las excusas, la moral baja, todo verdad, y como éramos amigos, ella no era así como que, ella no tenia como que ningún reparo en decirme las cosas verdad, y me decía: “fulano, quedaste debiendo” y así verdad, y yo tampoco me lo tomaba muy personal, pero bueno, si es algo que afecta siempre verdad.

Y la cuestión es que okay, ya terminó el encuentro, pero cada vez que yo estoy cerca de alguien o de algo que huele a esa crema tengo ese recuerdo de ese momento tan deprimente, de ese encuentro tan decadente con esa amiga. 

Y bueno esa es mi historia y se que a muchos hombres les pasa, y así que no me hace especial, y eso me consuela. 

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